Una peligrosa banda de motochorros, liderada por un joven de 16 años, fue desbaratada en La Matanza. Los delincuentes utilizaban picanas eléctricas para reducir a sus víctimas y robarles las motos, además de armas de fuego. Su modus operandi incluía hacerse pasar por repartidores de delivery para cometer los robos.
Durante los allanamientos, se secuestraron armas de fuego, picanas eléctricas, motos y mochilas de reparto. Los delincuentes, que operaban en redes sociales exhibiendo sus robos y armas, reclutaban menores y utilizaban la fachada de repartidores para acercarse a sus víctimas. Incluso robaban a otros delivery y a personas que esperaban pedidos.
La banda era liderada por un menor de 16 años, quien daba órdenes a delincuentes mayores. La particularidad de esta banda radicaba en el uso de picanas eléctricas, un método que paraliza a las víctimas y facilita el robo de sus pertenencias, principalmente las motos.