En los inicios de la década del 2000, Cris Morena marcó una era en el entretenimiento juvenil con producciones como "Chiquititas". Miles de niños aspiraban a formar parte de ese universo, y entre ellos, Mariana Lali Espósito logró destacarse por sus condiciones actorales y su naturalidad frente a las cámaras.
En 2003, debutó profesionalmente en "Rincón de Luz". Su desempeño la llevó a ser incorporada por Cris Morena en "Floricienta", una de las producciones más importantes de la televisión infantil argentina, consolidando su presencia en la pantalla chica.