Mercedes Serrapán, la víctima del femicidio, estaba embarazada de 5 meses y medio y tenía una nueva pareja, Jonathan Videla.
Veintidós días antes del crimen, Mechi había denunciado a su asesino por filmar a su hija de 7 años mientras se bañaba, lo que derivó en una investigación por grooming.
Cinco días antes del femicidio, la Policía Federal allanó el domicilio del agresor y encontró material de pornografía infantil.