El conflicto en Medio Oriente afecta directamente al ciudadano estadounidense a través del precio de la nafta, siendo este el principal factor de preocupación. La situación geopolítica se suma a otros factores como el mundial y las próximas elecciones.
Se recuerda el peligro de la bomba nuclear que Irán podría tener y el conflicto en Líbano con Israel, donde Hezbollah actúa como proxy de Irán. El conflicto resulta costoso para Estados Unidos.