En Monroeville, Alabama, un hombre identificado como Johnny D. (Walter Macmillan) es detenido por la policía. A pesar de sus negaciones, el oficial sospecha que está involucrado en un crimen.
Se revela que el año anterior, Rhonda Morrison fue encontrada muerta en Jackson Cleaners, estrangulada y con un disparo. Macmillan, conocido como Johnny D., fue declarado culpable por un jurado que recomendó cadena perpetua, pero el juez anuló la decisión y lo sentenció a muerte.