La comunidad de Monroeville, conocida por "Matar a un Ruiseñor", se vio perturbada por el brutal asesinato de Rhonda Morrison, de 18 años, encontrada estrangulada y tiroteada.
Walter Macmillan, alias Johnny D., fue declarado culpable por un jurado que recomendó cadena perpetua. Sin embargo, el juez Robert L. Lee Key anuló la decisión y sentenció a Macmillan a muerte, prometiendo justicia a la comunidad.
Mientras Macmillan espera su ejecución, la comunidad encuentra consuelo en la sentencia, sintiendo que se ha hecho justicia al fin por el crimen cometido.