Celeste González Guerrero, pareja de uno de los acusados del triple crimen en Florencio Varela, se convierte en testigo clave al confesar detalles sobre la masacre.
Según su testimonio, su pareja, Miguel Villanueva Silva, confesó haber matado a una de las chicas que intentó escapar. La casa donde ocurrió el crimen era alquilada y se utilizaba para la venta de drogas.
La confesión de Celeste permitió identificar a varios integrantes del clan criminal, aunque la investigación busca aún a los autores intelectuales y a los líderes de la organización.