Brian Stevenson expresa sus dudas sobre la culpabilidad de Macmillan, argumentando que el Estado basó su caso en el testimonio de Ross Myers, un hombre con antecedentes penales que testificó mientras estaba en juicio por otro homicidio.
Stevenson detalla las inconsistencias en el testimonio de Myers, quien afirmó haber sido obligado a llevar a Johnny D. a la escena del crimen y luego esperarlo sin huir, yendo incluso a comprar cigarrillos. También menciona a Bill Hooks, otro testigo que supuestamente vio la camioneta de Johnny D. saliendo de la escena, pero señala que el sheriff tardó casi un año en resolver el caso y que el principal acusado es un hombre negro de una comunidad pobre.