Se debate si Javier Milei gobierna como un liberal o un autócrata. Bayly argumenta que su trato hacia la prensa, la oposición y el uso del poder se asemejan más a un autócrata, a pesar de la popularidad que algunos de estos líderes pueden tener.
Se contrasta el estilo de Milei con el de los liberales clásicos, quienes respetan la opinión contraria y la independencia de la prensa, sugiriendo que el presidente argentino no se ajusta a ese modelo.