La selección argentina logró una victoria sufrida ante Suiza, avanzando a las semifinales del Mundial. El partido, caracterizado por la tensión y la necesidad de ir al alargue, dejó en evidencia una nueva versión del equipo, donde el "sufrimiento" parece haberse incorporado como una constante.
Los goles de McAllister y Julián Álvarez, este último un golazo que trajo alivio, fueron clave para el triunfo. Lautaro Martínez también aportó un gol para sellar el 3 a 1 final. Sin embargo, las críticas no se hicieron esperar, apuntando al rendimiento de algunos jugadores en el mediocampo, como De Paul y Enzo Fernández.
El cuerpo técnico, liderado por Scaloni, parece confiar en mantener a estos jugadores, argumentando que su evaluación diaria del estado físico y anímico difiere de la percepción externa. La estrategia de Scaloni apunta a priorizar el funcionamiento colectivo y la fortaleza mental del equipo.
A pesar de las dudas sobre el rendimiento individual, la fe en el equipo se mantiene, y la expectativa ahora se centra en el próximo desafío contra Inglaterra. La frase de Messi, "elegimos creer en este equipo", resuena como un llamado a la unidad y la confianza en el camino hacia la final.