En la región de Santa Victoria, la salud de los niños se ve comprometida por factores climáticos y la falta de acceso a recursos, lo que incrementa el riesgo de desnutrición y enfermedades como el resfrío y la diarrea, especialmente en épocas de lluvia.
Se enfatiza la importancia de la prevención para evitar que los niños lleguen al hospital con cuadros graves de desnutrición, y se destaca que los meses de pesca suelen ser un período donde los niños aumentan de peso, contrastando con otras épocas del año.
La vulnerabilidad de la zona se agrava por las inundaciones que aíslan a las comunidades, interrumpiendo el acceso a la escuela, que es una fuente fundamental de alimentación para muchos niños, y complicando la atención médica oportuna.