Se plantea que, si bien el acuerdo Mercosur-UE busca generar previsibilidad, la Unión Europea está utilizando medidas ambientales y de deforestación como barreras comerciales. Esto genera "peros" y ruidos en el marco del acuerdo.
Se recuerda el proteccionismo histórico de Europa y Estados Unidos en la OMC, que utilizaban subsidios para nivelar la cancha contra países agroexportadores eficientes. Ahora, ante la necesidad de abrirse al mundo y no perder competitividad frente a China, la UE busca "ventanas" a través de medidas ambientales.
El tema de las salvaguardas y las modificaciones en las políticas de la Unión Europea generan interrogantes. Se exige la aplicación plena de los acuerdos, basados en evidencia científica y no en cambios de evaluación de riesgos que terminan siendo trabas proteccionistas.