Se informó sobre la existencia de un listado de 3.000 barras bravas argentinos que tienen prohibido el ingreso a Estados Unidos, según información del Ministerio de Seguridad.
A pesar de esto, se mencionó la preparación de vuelos para transportar a unos 500 barras más, lo que genera preocupación por posibles disturbios y la complejidad de controlar a estas personas.
Se comparó la situación con un hipotético partido contra Noruega, sugiriendo que la tensión aumenta por ser un clásico contra Inglaterra.