Se observa un vehículo autónomo Waymo en Atlanta, destacando la presencia de numerosas cámaras y sensores que permiten su funcionamiento sin conductor humano.
Se relata una experiencia previa en San Francisco donde se utilizó un servicio similar de Waymo, describiendo el vehículo como un "carro fantástico" con aplicación de inteligencia artificial. Se menciona la posibilidad de que estos vehículos fallen si las señales de tránsito de la ciudad también fallan, obligando a los pasajeros a descender y buscar otro medio de transporte.