En Caravalleda, una de las localidades más afectadas por los terremotos en Venezuela, solo tres negocios han logrado reanudar sus actividades: una panadería, una pollería y una tienda de víveres. La mayoría de los comercios sufrieron daños significativos, algunos hasta del 80%.
La lenta reactivación económica en la zona pone de manifiesto la magnitud de la devastación causada por los sismos, que además de pérdidas humanas y de viviendas, ha impactado fuertemente el tejido productivo local.