Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, mediadas por Pakistán y Qatar, continúan a pesar de las declaraciones cruzadas sobre el estado de la tregua. El memorando de entendimiento de Islamabad sigue activo, aunque la situación se ve desestabilizada por la disputa sobre el control del Estrecho de Ormuz.
Irán, con la supuesta ayuda de Omán, controlaría el estrecho, una ruta comercial crucial para el petróleo, lo cual no agrada a Estados Unidos. Puntos clave del acuerdo, como la reapertura del estrecho y la retirada de minas, parecen estar en entredicho, generando incertidumbre sobre el cumplimiento del memorando.
Donald Trump declaró que la tregua con Irán ha terminado, calificando a los funcionarios iraníes de "basura". Sin embargo, también mencionó que Estados Unidos aceptó reanudar negociaciones a pedido de Irán. La tensión se mantiene alta, con acusaciones mutuas y la preocupación por la escalada del conflicto en Medio Oriente.