Cuba ha sufrido su segundo apagón eléctrico total en menos de una semana, profundizando la crisis energética en la isla. Este nuevo corte masivo se produce en un contexto de severa escasez de combustible, exacerbada por las sanciones de Estados Unidos que dificultan la importación de energía.
A pesar de los esfuerzos del gobierno por restablecer la red tras el primer apagón, numerosas zonas continuaban con interrupciones parciales. La situación actual agrava la vida cotidiana de los cubanos, afectando servicios esenciales y generando incertidumbre sobre la capacidad de recuperación del sistema eléctrico.