La antigüedad de la maquinaria agrícola repercute directamente en la rentabilidad de la recolección, el consumo de combustible, la pérdida de granos y el desgaste de cubiertas.
Se estima que una cosechadora nueva tiene una eficiencia productiva entre un 20% y 30% superior a una con más de 10 años de antigüedad, considerando ahorro de combustible y pérdidas.
La falta de adopción de nuevas tecnologías y la conectividad también impactan negativamente en la eficiencia.