El lanzamiento de un misil balístico por parte de China ha provocado reacciones de rechazo y preocupación en países de la región como Australia y Nueva Zelanda. Estos países consideran la acción una provocación y una desestabilización regional.
El doctor Oscar Armanelli explica que estas reacciones se deben a la creciente capacidad militar de China, especialmente tras completar su triada nuclear. A pesar de las críticas, China mantiene su postura de que se trata de ejercicios rutinarios, mientras que otros países como India, Rusia y Estados Unidos realizan pruebas similares sin generar tanta controversia.