Se debate si el ritmo acelerado del Mundial, con partidos cada tres días, beneficia a Argentina. Las distancias más cortas de los partidos en comparación con Canadá o México podrían ser una ventaja.
El clima en Kansas, con 31 grados y alta humedad, es un factor a considerar. Aunque se espera que la temperatura baje para el partido, el calor persistente podría ser más favorable para los jugadores argentinos, supuestamente más acostumbrados a estas condiciones que los suizos.