La Selección Argentina necesita mejorar su juego y encontrar un cambio de ritmo para afrontar el Mundial. Si bien el equipo mostró destellos de buen fútbol en los últimos partidos, aún le falta la fluidez y dinámica de equipos como Francia.
La ausencia de un jugador con la capacidad de Di María para desequilibrar y cambiar el partido es notoria. Si bien Julián Álvarez aporta movilidad y presión, el equipo carece de la profundidad y el acompañamiento necesarios para ser contundente.