Un hincha argentino relata las dificultades y la locura que implica seguir a la selección en el actual Mundial, marcado por enormes distancias y precios exorbitantes en entradas y servicios.
El entrevistado, que asiste a su cuarto Mundial, compara la experiencia con las ediciones anteriores (Brasil, Rusia, Qatar) y señala que nunca había visto algo similar en términos de costos y logística. Para solventar gastos, vende fernet, cerveza y agua en las inmediaciones de los estadios.
A pesar de los desafíos, destaca la jerarquía y el corazón de la selección actual, que ha logrado unir a la gente. Coincide en que nunca vio un partido tan sufrido como el reciente, pero valora que el equipo no se rinde.