En Málaga, la cultura de las tapas es una religión, y el programa se adentra en esta tradición para descubrir los mejores lugares y sabores. Se mencionan tres tapas recomendadas: los "expeditos" (sardinas cocinadas a la brasa), las croquetas de rabo de toro y las gildas (de anchoa o boquerón).
Se destaca la importancia de El Pimpi, un restaurante emblemático de Málaga, con una larga trayectoria y que cuenta con Antonio Banderas entre sus propietarios. A pesar de la posible espera para conseguir una mesa, se anima a los visitantes a experimentar la autenticidad del lugar.
Se hace una mención especial a la posibilidad de encontrar un "refugio argentino" en el centro de Málaga, donde se pueden adquirir productos como alfajores y empanadas, y donde los compatriotas pueden reunirse para ver partidos de fútbol, especialmente durante el Mundial. Se resalta la calidez y hospitalidad de los dueños de este local.