En la Feria de Mataderos, en conmemoración del 9 de Julio, se exaltó la tradición argentina y se reivindicó el espíritu peronista.
El lugar fue descrito como "el último bastión de la tradición argentina" en la capital, con menciones al olor a caballo, bosta, vino y empanadas. Se escucharon vivas a Perón y a "Chicago" (en referencia a un equipo de fútbol).
Los entrevistados expresaron sus antojos gastronómicos, mencionando el deseo de comer pastelitos de membrillo. Hubo referencias a figuras del fútbol como "Gomito" y se instó a contratarlo, además de mencionar a Sigali y Sifo.
El segmento tuvo un tono marcadamente político y de celebración de la identidad peronista, vinculando la feria con los valores tradicionales y la figura de Juan Domingo Perón.