Tras su encuentro con Dios en la Iglesia Universal, Jonathan decidió honrarlo sembrando. Poco después, su hermano le informa sobre una oportunidad de trabajo. A la semana, recibe su primer sueldo, lo que le permite empezar a pagar sus deudas y sustentarse.
Jonathan experimenta un cambio radical: paga sus deudas, puede ahorrar y siente que su alma prospera al honrar a Dios y colocarlo en primer lugar. Declara que su vida familiar, económica y sentimental ha cambiado por completo, sintiéndose realizado y libre de su pasado.