El INTA en Entre Ríos desarrolla prácticas de manejo para mitigar la erosión hídrica, disminuir el escurrimiento del agua y el arrastre de partículas del suelo. Estas prácticas son cruciales para la agricultura, especialmente la de secano.
Se utilizan indicadores de calidad del suelo como carbono orgánico, infiltración y estabilidad de agregados para evaluar el impacto de estas prácticas. En Entre Ríos, la erosión hídrica afecta a casi el 60% de la superficie provincial.