Las hijas de Mauro y Wanda pasaron un mes con su padre, pero regresaron angustiadas. Según Wanda, durante ese tiempo, las niñas no recibieron los tratamientos médicos necesarios para una delicada lesión en el pie, a pesar de las obligaciones de Mauro.
Wanda relata que al recibir a una de sus hijas, la encontró en pantuflas, lo que agrava la preocupación por la lesión. Se cuestiona la negligencia de Mauro en el cuidado de las menores, especialmente considerando su pasado como jugador de élite.