Residentes de Gaza han expresado su esperanza de que el anuncio de Hamas sobre la disolución de su gobierno impulse planes de reconstrucción en el enclave, que permanece en ruinas tras años de conflicto.
La esperanza surge a pesar de que Hamas ha negado la posibilidad de desarmarse hasta que Israel cese completamente los ataques. La situación humanitaria es crítica, con desplazados viviendo en condiciones precarias y sufriendo la escasez de servicios básicos.
Un afectado declaró: "Pedimos a Dios que la entrega de este comité administrativo de Hamas traiga mejoras. Pedimos a Dios que nos libren de las tiendas de campaña, los mosquitos y los ratones, que nos están devorando a nosotros y a nuestros hijos. Esto no es vida. Vivimos en una tortura, en la muerte".