Se reflexionó sobre la influencia de las ficciones en la difusión de mensajes importantes, comparando la potencia de la televisión abierta y el cine con la actualidad. Se mencionó la película "Crack", que abordaba la corrupción en el fútbol, como un ejemplo de cómo el arte puede exponer realidades complejas.
Se planteó la preocupación de que el negocio prime sobre la posibilidad de contar historias o salvar vidas, lo cual representa un "problemón". Se hizo una analogía con el mundo del fútbol, sugiriendo que cuando el interés económico supera los valores, surgen conflictos. La conversación derivó hacia la importancia de que las historias contadas sirvan para generar conciencia y reflexión social.