Se denuncia una supuesta operación mediática orquestada desde el canal de streaming "Carnaval" y sus socios, financiado con dinero de la AFA, que busca desacreditar a periodistas que investigan la corrupción en el fútbol argentino.
Se acusa a Mauro Federico y otros de difamar a quienes investigan la AFA, tildándolos de "anti-argentinos" y de desear el fracaso de la selección. Se argumenta que esta teoría busca proteger los negocios turbios en el fútbol y negar la realidad de la corrupción.
Se critica la actitud de Chiqui Tapia, presidente de la AFA, por supuestamente aprovecharse de la euforia mundialista para evadir investigaciones judiciales en Estados Unidos. Se menciona que el FBI está investigando las inversiones de la AFA en Miami, lo que demuestra que el problema trasciende la órbita local.
Se enfatiza que investigar la corrupción en la AFA no es ir en contra de la selección, sino todo lo contrario, es defender el mérito y los valores que Messi y el equipo representan. Se concluye que quienes atacan a los investigadores son los verdaderos anti-argentinos.