Antonella, junto a su familia y un séquito de acompañantes, llega al estadio para presenciar el partido. Desciende de una camioneta y viste la camiseta azul característica. Su llegada se produce por la zona VIP, destinada a personalidades importantes.
Se anticipa la presencia de celebridades estadounidenses, ya que el partido se considera un evento imperdible, más allá de la participación de la selección norteamericana. La expectativa es alta, especialmente por la posibilidad de un enfrentamiento entre Messi y la selección de Inglaterra en semifinales, lo que se describe como el "corolario de una película".
El acceso a esta zona exclusiva se abre temporalmente para recibir a las figuras, y luego se reorganiza para la llegada de otras estrellas. La seguridad es rigurosa, con presencia de tropas y SWAT.