Tras la partida de Pablo Ramírez, Adriana Constantini se encontró en la necesidad de buscar un nuevo colaborador para continuar con el trabajo de sastrería. Ramírez le presentó a Elio De Angeli, quien se convirtió en su nuevo socio a partir del año 2000.
Elio De Angeli, al igual que Ramírez, había trabajado previamente en Gloria Vanderbilt y también buscaba nuevas oportunidades. Su incorporación a la marca de Constantini marcó el inicio de una nueva etapa en la empresa.