Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones a facilitadores financieros iraníes y a casas de cambio clave, en respuesta a los recientes ataques a barcos comerciales en el estrecho de Ormuz. Estas sanciones apuntan a beneficiar al líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, y a otras élites del régimen.
El Departamento del Tesoro, a cargo de Scott Besant, supervisa una extensa red global de activos que benefician al régimen iraní. Las sanciones también afectan a bancos sancionados que operan a través de estas casas de cambio, buscando limitar el flujo de dinero y presionar al gobierno de Irán.