Los damnificados por el terremoto en Venezuela se organizan de manera comunitaria para sobrellevar la situacion. En carpas improvisadas, han montado cocinas colectivas con donaciones de voluntarios y compatriotas para asegurar la alimentacion diaria.
Se observan dos cocinillas, ollas, arroceras, licuadoras y cafeteras, elementos que evidencian la resiliencia y el esfuerzo de estas personas por mantener cierta normalidad en medio de la adversidad. La ayuda recibida, aunque significativa, resalta la necesidad de un apoyo estatal mas robusto.