Las condiciones en el refugio de La Guaira, donde residen unas 1700 personas, buscan brindar un atisbo de normalidad tras el terremoto. Se están implementando actividades como partidos de fútbol y la transmisión de juegos del Mundial para entretener a los damnificados.
Sin embargo, se reconoce que esta es una solución de contingencia. Se prevé que el campamento dure al menos un mes, tras el cual las familias serán reubicadas en viviendas restauradas o nuevas, lo que representa un gran desafío para el gobierno nacional.