Se lamenta la supuesta pérdida de humildad de Nico Okiato, sugiriendo que debería mantener la misma actitud que cuando estaba en una posición inferior.
Se critica su falta de respuesta a mensajes y llamadas, contrastando su comportamiento actual con el de sus inicios, cuando trabajaba con figuras como Flor Viña o Mauro.
Se menciona que, a diferencia de otros, Okiato parece haber cambiado y no responde a quienes lo contactan, lo que genera comentarios negativos sobre su persona.