Se comenta que Nicolás Okiato, a pesar de su simpatía aparente, podría estar mostrando una actitud antipática debido a su falta de respuesta a mensajes y llamados.
Estefanía Berardi sugiere que Okiato debería reconocer si su comportamiento molesta a la gente, o si simplemente no le importa.
Se menciona que su teléfono podría estar recibiendo una gran cantidad de mensajes, pero se enfatiza que esta actitud de no responder no es reciente.