La cobertura desde Kansas se centró en las condiciones climáticas y la estructura del estadio Arrowhead para el partido entre Argentina y Suiza. A pesar de las altas temperaturas, cercanas a los 35 grados, el estadio se mantiene abierto, lo que podría intensificar la sensación térmica.
Se mencionó la posibilidad de suspensión del partido debido al calor, similar a lo ocurrido en Miami, aunque no se esperaban tormentas. La ausencia de techo en las gradas y la exposición directa al sol eran factores a considerar para el confort de jugadores e hinchas.