La calidad del grano de arroz es fundamental para acceder a mercados internacionales más exigentes. Países como Costa Rica y Brasil, con paladares entrenados, demandan altos estándares de calidad culinaria.
El INTA trabaja en mejorar la calidad culinaria de sus materiales para que sean competitivos a nivel internacional. En el mercado interno, el consumo de arroces especializados como los utilizados para sushi y risottos está en aumento, lo que requiere ofrecer al consumidor variedades de excelente calidad.