En Bélgica, se han implementado centros especializados para atender a víctimas de violencia sexual, ofreciendo un espacio seguro y multidisciplinario que incluye psicólogos, enfermeras, médicos y policías. Estos centros buscan reducir la victimización secundaria y facilitar el proceso de denuncia.
La formación específica del personal en casos de violencia sexual, especialmente con menores de edad, es crucial. Se utilizan herramientas como muñecos emocionales para ayudar a los niños a expresar sus sentimientos. La tasa de presentación de denuncias ha aumentado significativamente, superando el 50% en los centros, y la calidad de los expedientes judiciales ha mejorado.
A pesar del aumento del 50% en los procesos judiciales por delitos sexuales en los últimos 10 años, más de la mitad de los casos son archivados. La conservación de pruebas por seis meses para víctimas que no desean denunciar de inmediato es otra medida implementada. La financiación adicional para el sistema judicial es necesaria para afrontar el incremento de casos.