Psicólogos voluntarios atienden a la población afectada por los terremotos en Venezuela, brindando apoyo para superar efectos postraumáticos como la sensación de temblores, dificultades para dormir y culpa de sobrevivencia. El duelo se agrava por la pérdida de hogares, seres queridos y mascotas.
La lentitud en la gestión de la crisis por parte del gobierno venezolano ha sido objeto de críticas. La ONU ha lanzado un llamado urgente para recaudar fondos destinados a la reconstrucción y la atención de los damnificados.