Argentina juega con un hombre de más desde hace 20 minutos, pero esta superioridad numérica no se ha reflejado en el campo de juego. La defensa argentina ha mostrado algunas debilidades, y el cansancio parece afectar a los jugadores. Se realizaron cambios estratégicos, como el ingreso de Otamendi por Kuti Romero.
La falta de aprovechamiento de la ventaja numérica genera interrogantes sobre la estrategia del equipo y su capacidad para imponerse ante un rival que juega con diez. La tensión se mantiene alta ante la proximidad del final del partido.