El partido entre Argentina y Suiza se encuentra en un momento de alta tensión, con ambos equipos luchando en el alargue. Argentina, que comenzó ganando con un gol de Macalli, ve cómo Suiza empata el encuentro con un gol de Endoye desde fuera del área. La defensa suiza se muestra sólida, dificultando el avance argentino a pesar de jugar con un hombre más por la expulsión de Embolo.
Las oportunidades de gol para Argentina se suceden, con remates de Paredes y Messi que rozan el palo o son detenidos por el arquero suizo, Kubel. La defensa de Suiza se convierte en una muralla, frustrando los intentos argentinos de romper el empate.
El desgaste físico es notable en ambos equipos, especialmente en el segundo tiempo del alargue. Cambios estratégicos se realizan, como la entrada de Tiago Almada por Enzo Fernández, buscando revitalizar el ataque argentino. Sin embargo, la falta de contundencia de los delanteros, como Julián Álvarez y Lautaro Martínez, preocupa al cuerpo técnico.
La defensa argentina también muestra signos de cansancio, con Cuti Romero saliendo del campo por lesión y siendo reemplazado por Otamendi. La tensión aumenta a medida que se acerca el final del alargue, con la posibilidad de penales acechando.
A pesar de la resistencia suiza y el desgaste físico, Argentina insiste en buscar la victoria, con jugadas individuales de Messi y llegadas al área, pero la defensa suiza se mantiene firme. El partido se acerca a su fin, con la esperanza de evitar los penales.