Se presentó a un grupo de amigos provenientes de Bahía Blanca y Punta Alta que se reencontraron en el Mundial. Dos de ellos jugaban al fútbol, uno de delantero y otro de arquero, y compartieron anécdotas de sus partidos.
Comentaron que están en el torneo desde el inicio y que, a pesar de las dificultades económicas, buscan solventar los gastos o intentar vender algo para conseguir entradas. Destacaron que asistir al Mundial requiere una planificación de cuatro años y un ahorro constante debido a los altos costos.