Se destaca la profunda fe y las cábalas que rodean a la Selección Argentina durante el Mundial, especialmente en los momentos de tensión.
Los jugadores recurren a rezos y elementos religiosos, como virgencitas en las canilleras, para buscar protección y apoyo divino en los partidos.
La fe se extiende a los hogares argentinos, donde miles de personas se unen en oración durante los 90 minutos de juego, buscando un milagro que impulse al equipo hacia la victoria.