Adriana Constantini reflexiona sobre su rol como empresaria, reconociendo que el título surgió de los momentos de crisis y superación de su empresa. Si bien se siente más identificada como "emprendedora", admite que la gestión de estructuras grandes en momentos difíciles la define como empresaria.
El éxito de su marca se debió, según ella, a hacer las cosas "bien, honestamente y querer aprender". A pesar de haber enfrentado dificultades y periodos de caída, la empresa ha logrado recuperarse y crecer nuevamente, adaptándose a los desafíos del mercado.