El grupo Volkswagen anunció una reducción de su capacidad de producción de 12 a 9 millones de vehículos anuales y el recorte a la mitad de su catálogo de modelos, ante la competencia de los autos chinos y los aranceles en Estados Unidos.
La compañía planea un recorte de plantilla significativo, con hasta 100.000 empleos en riesgo según la prensa española, y el posible cierre de cuatro plantas. El sindicato convocó a protestas en todo el país.