El artista conceptual neoyorquino Justin Gignac lanzó una edición especial de su proyecto "New York City Garbage", vendiendo desechos de la fiesta de casamiento de Taylor Swift y Travis Kelsey como piezas de arte.
Bajo el nombre "New York City Package Garbage, Not Inviting Edition", Gignac encapsuló en cubos de acrílico residuos como tapitas de botellas, colillas de cigarrillos y un test de ovulación. A pesar de ser basura de la vía pública, las piezas se vendieron a 25 dólares y se agotaron en menos de 24 horas, demostrando el fervor de los fanáticos de Swift.