Fanny, la madre de Jessica, describe los últimos días de convivencia con su hija, señalando que, a raíz de un episodio previo, comprendió que no debía presionarla debido a su tendencia a irritarse fácilmente. A pesar de esto, no hubo discusiones.
Se menciona que Jessica solía salir a caminar después del gimnasio para "despejar su mente", lo cual Fanny considera normal. Aún no estaba bajo medicación.