La preocupación por la desaparición de Jessica, de 18 años, se intensifica al revelarse que la joven padecía trastorno límite de personalidad y había intentado quitarse la vida semanas atrás.
Su madre relató que Jessica había ingerido pastillas de clonazepam y fue diagnosticada con el trastorno, teniendo un turno psiquiátrico programado para el 22 de julio. La última comunicación con su madre fue ayer por la tarde, antes de dirigirse a la escuela.
La hipótesis de una posible fuga del hogar cobra fuerza entre sus compañeros, aunque la policía continúa la búsqueda activamente, revisando cámaras de seguridad y solicitando información.
La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°4 está a cargo de la investigación, mientras la familia y amigos claman por su aparición.